Ritual de los 7 nudos para parar un ataque.


Necesitamos:
  • Lazo rojo estrecho de 1,5m de largo.
  • Fotografía de la persona.
Cogemos el lazo y hacemos un primer nudo central mientras pronunciamos: “Con este nudo ato fuertemente la intención de daño de (nombre de la persona) para que se logre mi deseo y cumplimiento de manera absoluta”.
A la derecha de este hacemos un segundo nudo dejando aproximádamente unos 5 centímetros de separación. Mientras hacemos el nudo recitamos… “Con este nudo ato la voluntad de dañar de (nombre de la persona) con tal fuerza que nada ni nadie pueda desatarlo”.
A la izquierda del nudo central se hará otro nudo dejando otros 5 centímetros mientras se dice: “Con el tercer nudo sujeto con fuerza las intenciones de dañar de (nombre de la persona) y ninguna influencia externa perjudicará mi deseo ni nada se logrará contra mi voluntad”.
El siguiente nudo, el cuarto a la derecha, seguido del segundo y dejando la misma distancia (5cm), recitaremos “Con este cuarto nudo amarro a los guías más poderosos para que se logre lo que yo deseo y estén a mi servicio”.
Quinto nudo a la izquierda y decimos: “Con este nudo transmito el sentimiento bien a (se dice el nombre) para que me tenga en excelente consideración y no desee perjudicarme”.
Sexto nudo a la derecha y decimos:”Con este nudo amarro con gran fuerza mi deseo de protección para lograr buena suerte en mi vida. Que todo cuanto diga, sugiera o desee esté rapidamente dispuesto a lograrlo de la mejor manera. Que así sea”.
Con el septimo y último nudo uniremos los dos extremos haciendo con ello un círculo más o menos grande para poder llevar el amuleto como collar. Cuando hagamos este séptimo nudo diremos “Con este séptimo nudo yo dispongo de la buena magia a mi libre albedrío siempre par el bien propio y sin causar daño a nadie. Pido a los Dioses permiso y que me asistan en todo momento y me liberen de peligros de cualquier índole. ¡¡Qué así sea!!”.
Es conveniente colgar en este último nudo un colgante de protección (como una llave, un petáculo, una triqueta…).
Podemos llevarlo con nosotros junto a una fotografía de la persona que nos pueda estar haciendo daño o mandando mal rollo o llevarlo colgado durante 14 días, comenzando siempre en Domingo. Únicamente nos quitaremos el collar para dormir y ducharnos. Pasado este tiempo deberemos dejar descansar durante 28 días el collar en una caja de madera.
© Morganna Barcelona.